Poné el aire en 24 °C en verano y 21 °C en invierno: son los números que equilibran confort y consumo. Cada grado que enfriás de más suma alrededor de un 7% a la boleta, según el IDAE de España. Y en modo calor el split es la calefacción más barata que tenés, porque entrega 3 a 4 veces más calor que la electricidad que gasta. El resto es mito.
Estamos a agosto: en Uruguay, Argentina y Chile es pleno invierno, así que hoy el aire que importa es el modo calor. Pero la pregunta “¿a qué temperatura lo pongo para gastar menos?” vale todo el año, y la respuesta no es “el mínimo en verano ni el máximo en invierno”. Es un número justo, y estirarlo un par de grados hacia el confort extremo es lo que dispara el consumo. Acá está la cifra exacta para cada estación, cuánto se paga por pasarse y los ajustes que bajan la factura sin que pases frío ni calor.
¿A qué temperatura poner el aire en verano para gastar menos?
En 24 °C. Es el punto donde el ambiente se siente fresco sin que el equipo trabaje de más. El IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía de España) recomienda no bajar de 26 °C en refrigeración, y el programa Energy Star de Estados Unidos sugiere unos 25,5 °C (78 °F) cuando estás en casa. Entre esos valores, 24 °C es el número práctico para el clima rioplatense: confortable y todavía eficiente.
El error clásico es poner 18 °C “para que enfríe rápido”. No enfría más rápido: el aire arranca igual a máxima potencia hasta llegar al valor que fijaste, solo que a 18 °C nunca deja de trabajar. La diferencia se paga: pasar de 24 a 21 °C puede subir el consumo del equipo entre un 20% y un 25%, porque son tres grados a ~7% cada uno.
¿A qué temperatura poner el aire en invierno (modo calor)?
En 21 °C, y con eso alcanza. En calefacción, cada grado de más también cuesta, así que subir a 24 o 25 °C “para entrar en calor” es tirar plata. El IDAE fija 21 °C como techo recomendado para la temporada fría; de noche, bajarlo a 17-18 °C y taparte bien es más barato que sostener 22 °C hasta la mañana.
Acá conviene una aclaración que muchos no saben: el split en modo calor es una bomba de calor, no una resistencia. No “fabrica” calor quemando electricidad, sino que lo mueve desde el aire de afuera hacia adentro. Por eso rinde tanto: mientras un caloventor entrega 1 unidad de calor por cada unidad de luz, el split entrega 3 o 4. La Agencia Internacional de la Energía (IEA) confirma que las bombas de calor modernas superan el 300% de eficiencia. Si querés el detalle de cuánto sale cada opción, mirá cuánto gasta la calefacción por hora.
La cifra exacta según la estación
La temperatura ideal no es un número solo: cambia con la estación. Esta es la tabla para tenerla clara:
| Situación | Temperatura ideal | Por qué |
|---|---|---|
| Verano, de día en casa | 24 °C | Fresco y eficiente; base recomendada por Energy Star/IDAE |
| Verano, de noche durmiendo | 25-26 °C | El cuerpo pide menos frío dormido; ahorra ~15% |
| Verano, casa vacía | Apagado o 27 °C | No enfríes lo que nadie usa |
| Invierno, de día en casa | 21 °C | Techo recomendado por el IDAE en calefacción |
| Invierno, de noche | 17-18 °C | Con abrigo alcanza; sostener 22 °C toda la noche es caro |
| Media estación | Apagado | Ventilá y usá ropa antes que el equipo |
La regla de fondo es simple: acercá la temperatura del ambiente a la de afuera, no la alejes. Cuanto menor sea la diferencia entre adentro y afuera, menos trabaja el equipo. Por eso 24 °C con 33 °C afuera gasta muchísimo menos que 20 °C, aunque la sensación de “frescura extra” dure apenas un rato.
¿Cuánto se ahorra por cada grado? El número que pesa en la boleta
Alrededor de un 7% del consumo por cada grado que corregís hacia la temperatura recomendada, tanto en frío como en calor. Es la cifra que usa el IDAE y varias distribuidoras eléctricas de la región. En un split de 3.000 frigorías —que en refrigeración consume unos 1.100 a 1.300 watts— eso significa que:
- Subir de 21 a 24 °C en verano baja el consumo cerca de un 20%: en un uso de 8 horas diarias, son varios kWh menos por día.
- Bajar de 24 a 21 °C en invierno encarece la calefacción en una proporción parecida, sin que la casa se sienta mucho más cálida.
- Un grado de diferencia puede parecer poco, pero se multiplica por las horas de uso y por los meses de temporada.
- Apagar el equipo en la casa vacía ahorra el 100% de esas horas: ningún ajuste de temperatura le gana a no prenderlo.
Ojo con una cuenta que se hace mal: dejar el aire prendido “bajito” todo el día porque “arrancarlo gasta más” es falso en la mayoría de los casos. Salvo ausencias muy cortas, apagarlo siempre ahorra. Es el mismo mito del consumo vampiro de los aparatos apagados: conviene revisar dónde se va de verdad la luz en cómo ahorrar energía en casa.
Los 6 ajustes que hacen que el aire gaste menos que la temperatura
El número del termostato es la mitad de la historia. La otra mitad son estos ajustes, ordenados de más a menos impacto:
- Elegí un equipo inverter. Los split inverter modulan la potencia en vez de prender y apagar de golpe, y consumen hasta un 30-40% menos que uno on-off viejo. Es la decisión que más pesa a largo plazo.
- Usá el modo automático de ventilador, no el máximo fijo. El equipo regula solo la velocidad y llega a la temperatura sin sobreconsumir.
- Limpiá los filtros cada 15 días en temporada. Un filtro tapado obliga al equipo a trabajar más y le baja la eficiencia hasta un 15%. Tenés el paso a paso en la guía de mantenimiento, y podés comparar el aire con otras opciones en split vs. portátil.
- Cerrá lo que sobra y abrí lo justo. Cortinas o persianas bajas contra el sol de verano evitan que el equipo pelee contra el calor que entra por el vidrio.
- Tapá las fugas. Una casa con corrientes de aire deja escapar lo que enfriaste o calentaste; aislar la casa del frío por menos de US$20 hace que cada grado dure más.
- Usá el timer. Programalo para apagarse un rato después de dormirte o antes de salir: el ambiente conserva la temperatura por inercia.
En resumen
- Verano: 24 °C. Invierno: 21 °C. Son los números que equilibran confort y consumo, dentro del rango que recomiendan el IDAE (26 °C máx. en frío, 21 °C en calor) y Energy Star.
- Cada grado cuesta ~7%. Pasar de 24 a 21 °C en verano puede subir el consumo del split un 20-25%, sin enfriar mucho más.
- En invierno el split es la calefacción más barata: como bomba de calor entrega 3 a 4 veces más calor que la electricidad que gasta, según la IEA.
- Apagar gana siempre en casa vacía. Dejarlo “bajito” todo el día para no “gastar al arrancar” es un mito: salvo ausencias cortas, apagarlo ahorra.
- La temperatura es la mitad: inverter, filtros limpios cada 15 días y tapar fugas bajan la boleta tanto como el termostato.
Preguntas Frecuentes
¿A qué temperatura conviene poner el aire acondicionado en verano?
En 24 °C. Es el punto fresco y eficiente para el clima rioplatense, dentro del rango que recomiendan el IDAE (no bajar de 26 °C) y Energy Star (unos 25,5 °C). Poner 18 °C no enfría más rápido: solo hace que el equipo nunca deje de trabajar y dispara el consumo.
¿A qué temperatura pongo el aire en invierno en modo calor?
En 21 °C, el techo que recomienda el IDAE para calefacción. Con eso el ambiente se siente cálido sin gastar de más. De noche conviene bajarlo a 17-18 °C y taparte bien, en lugar de sostener 22 °C hasta la mañana.
¿Cuánto se ahorra por bajar o subir un grado?
Alrededor de un 7% del consumo por cada grado que acercás a la temperatura recomendada. En un split típico de 1.100-1.300 watts, corregir tres grados (de 21 a 24 °C en verano) baja el gasto cerca de un 20%.
¿Conviene dejar el aire prendido todo el día o apagarlo?
Apagarlo, salvo que salgas por un rato muy corto. El mito de que “arrancar gasta más que dejarlo bajito” no se sostiene: en una casa vacía, apagarlo ahorra el 100% de esas horas. Un equipo inverter, además, recupera la temperatura sin un pico grande de consumo.
¿Por qué el aire en modo calor gasta menos que una estufa eléctrica?
Porque el split es una bomba de calor: no genera calor quemando electricidad, lo traslada desde el aire de afuera. Entrega 3 a 4 unidades de calor por cada unidad de luz, mientras una estufa de resistencia entrega solo 1. Por eso, con buena instalación, es la calefacción eléctrica más barata.
¿Sirve poner el aire en 30 °C en invierno para que caliente más rápido?
No. Igual que en verano, el equipo arranca a plena potencia hasta llegar al valor fijado; ponerlo en 30 °C solo hace que caliente de más y no pare nunca. Fijá 21 °C y dejá que el termostato haga su trabajo.
Conclusión
El aire no necesita adivinanza: 24 °C en verano y 21 °C en invierno es todo lo que hay que recordar. A partir de ahí, cada grado que estirás hacia el confort extremo se paga a razón de un 7% por escalón, y el equipo ni siquiera se siente mucho mejor. En invierno, aprovechá que el split es una bomba de calor y calefacciona más barato que casi cualquier estufa; en verano, acercá la temperatura a la de afuera en vez de alejarla. Sumale filtros limpios, un buen inverter y una casa sin fugas, y vas a ver la diferencia en la boleta. Si querés seguir bajando el consumo, seguí con cómo ahorrar energía en casa o revisá el otro número clave de tu cocina en a qué temperatura poner la heladera.