En calefacción, el gas natural es lo más barato para calentar un ambiente durante horas: cuesta cerca de US$0,06 por kWh de calor, casi lo mismo que un split frío-calor y un tercio de lo que sale con una estufa eléctrica de resistencia (US$0,20). La garrafa y las estufas eléctricas comunes son las opciones más caras por hora.
En Uruguay, Argentina y Chile, agosto es pleno invierno, y es cuando la boleta pega el salto. La pregunta correcta no es “gas o electricidad” a secas, sino cuánto calor te da cada peso: ahí el gas natural y el split se despegan del resto. Vamos con los números.
¿Qué sale más barato, calefacción a gas o eléctrica?
Depende de qué gas y qué eléctrica: el gas natural de red y el split inverter empatan como los más baratos (unos US$0,06 por kWh de calor); la estufa eléctrica de resistencia y la garrafa son las más caras. La cifra que decide no es el precio del equipo, sino cuánto cuesta meterle 1 kWh de calor a tu living.
| Sistema | Eficiencia / COP | Precio del combustible | Costo por kWh de calor |
|---|---|---|---|
| Calefactor a gas natural (tiro balanceado) | 75-80% | ~US$0,45/m³ | ~US$0,06 |
| Split frío-calor (bomba de calor) | COP ≈ 3,5 | US$0,20/kWh | ~US$0,06 |
| Estufa a garrafa (GLP) | ~90% | US$18-24 la garrafa de 10 kg | ~US$0,17 |
| Estufa eléctrica de resistencia | 100% (1:1) | US$0,20/kWh | ~US$0,20 |
Aclaración importante: estos precios de combustible son orientativos y cambian mucho según el país y el subsidio (verificá tu boleta de gas y de luz). Pero la proporción entre sistemas se mantiene: en casi toda LATAM, el gas natural de red es la calefacción más económica, seguido de cerca por el split.
¿Por qué el gas natural gana pero la garrafa no?
Porque los dos son gas, pero cuestan muy distinto. El gas natural de red rinde unos 9,3 kWh de calor por metro cúbico —su poder calorífico— y su precio subsidiado en la región lo vuelve imbatible por unidad de calor. Un calefactor de tiro balanceado (el que toma aire y expulsa los gases de combustión al exterior por un caño) entrega un 75-80% de ese calor al ambiente de forma segura.
La garrafa (GLP) es el mismo concepto, pero sin red: pagás el gas licuado embotellado, mucho más caro por kWh. Una garrafa de 10 kg guarda unos 128 kWh de energía y, a US$18-24, sale cerca de US$0,17 el kWh de calor: casi el triple que el gas natural. Su única ventaja real es la portabilidad (sirve donde no llega la red).
Ojo con las estufas a garrafa sin salida al exterior (pantalla infrarroja, catalíticas): entregan casi todo el calor al cuarto, pero también largan al aire vapor de agua, CO2 y monóxido de carbono. Suben la humedad y son un riesgo real si no ventilás. Lo desarrollamos en dejar la estufa a gas encendida de noche.
¿El split eléctrico le compite al gas?
Sí, y de igual a igual. El split frío-calor no “fabrica” calor con una resistencia: lo mueve. Es una bomba de calor que extrae calor del aire de afuera (siempre queda algo, incluso a 5 °C) y lo bombea adentro. Por cada 1 kWh de electricidad que consume, entrega entre 3 y 3,5 kWh de calor. Ese número es el COP (coeficiente de rendimiento), y en los inverter modernos ronda 3,5.
Por eso el split empata al gas natural aun pagando electricidad cara: US$0,20 de luz ÷ 3,5 ≈ US$0,06 por kWh de calor. La agencia Energy Star recomienda las bombas de calor como la calefacción eléctrica más eficiente que existe. En cambio, toda estufa eléctrica de resistencia (halógena, cuarzo, caloventor, aceite) rinde 1 a 1 por el efecto Joule: 1 kWh de luz = 1 kWh de calor, US$0,20 sin trampa. Son cómodas y baratas de comprar, pero las más caras de usar como calefacción de fondo. El detalle hora por hora está en cuánto consume una estufa eléctrica por hora vs split.
¿Cuál es más segura, gas o eléctrica?
La eléctrica, sin discusión. Cualquier equipo a gas quema combustible, y esa combustión produce monóxido de carbono, un gas invisible e inodoro que puede ser mortal en un ambiente cerrado y mal ventilado. Por eso los calefactores a gas domésticos deben ser de tiro balanceado y estar instalados por matriculado, y las garrafas exigen ventilación permanente. El calor eléctrico no tiene combustión ni riesgo de fuga ni de intoxicación.
A cambio, las estufas eléctricas de resistencia al rojo vivo (halógena, cuarzo) son causa frecuente de incendios si algo las toca: nunca cerca de cortinas, ropa tendida ni sillones, y jamás encendidas al dormir. El split, que no tiene elementos al rojo ni combustión, es el más seguro de todos para dejar funcionando de noche.
¿Cuánto cuesta el equipo y la instalación?
Acá se da vuelta la ecuación: lo más barato de usar suele ser lo más caro de instalar. Ordenado de menor a mayor inversión inicial:
- Estufa eléctrica (caloventor, cuarzo, halógena): US$20-80 y la enchufás. Cero instalación. Ideal para arrancar o para uso puntual, pero la que más te cobra en la boleta si la usás todo el día.
- Estufa a garrafa: US$60-150 más la garrafa. Portátil, sin obra, pero con el gas más caro y la obligación de ventilar.
- Calefactor a gas natural de tiro balanceado: US$150-400 el equipo, más la instalación por gasista matriculado (conexión y caño de salida al exterior). Combustible baratísimo: se amortiza si calefaccionás mucho.
- Split frío-calor (bomba de calor): US$400-900 el equipo más la instalación eléctrica y del técnico. La inversión más alta, pero suma aire acondicionado en verano y el calor más eficiente en invierno. Comparamos capacidades por ambiente en estufa, caloventor o split según el ambiente.
Como regla rápida de dimensionamiento, calculá unos 100 W de calefacción por metro cuadrado (un living de 20 m² pide ~2.000 W); en gas se habla en calorías: apuntá a unas 100 kcal/h por m².
¿Cuál conviene según tu casa?
- Tenés gas natural de red y calefaccionás muchas horas: un calefactor de tiro balanceado. Es la calefacción más barata de usar y calienta parejo y seguro.
- Querés el calor más eficiente y además aire en verano: split frío-calor. Empata al gas en costo, no quema nada y sirve todo el año.
- No llega el gas natural y usás poco: estufa eléctrica para golpes cortos de calor, o garrafa si necesitás potencia sin electricidad. Las dos, con moderación.
- Buscás lo más seguro para dejar de noche: split, sin dudarlo. Sin combustión ni resistencias al rojo.
Sea cual sea tu sistema, el mayor ahorro no está en el equipo sino en no perder el calor: sellar corrientes de aire y aislar bajan la factura de cualquier calefacción. Lo vemos en aislar la casa del frío gastando poco y en dónde se te escapa el calor de casa.
En resumen
- Lo más barato de usar: gas natural de red (~US$0,06/kWh de calor) y split frío-calor (~US$0,06), empatados. Lo más caro: estufa eléctrica de resistencia (US$0,20) y garrafa (~US$0,17).
- El split empata al gas porque es una bomba de calor con COP 3,5: entrega tres veces y media el calor por cada kWh de luz. Energy Star lo señala como el calor eléctrico más eficiente.
- Más seguro: lo eléctrico, porque no hay combustión ni monóxido de carbono. Los equipos a gas deben ser de tiro balanceado e instalados por matriculado.
- Inversión inicial: estufa eléctrica (US$20-80) < garrafa < gas de tiro balanceado < split (US$400-900). Lo barato de comprar es caro de usar, y viceversa.
Preguntas Frecuentes
¿Qué calefacción es más barata, gas o eléctrica?
Para calentar un ambiente durante horas, el gas natural de red y el split frío-calor son los más baratos: ambos rondan US$0,06 por kWh de calor. La estufa eléctrica de resistencia (caloventor, cuarzo, halógena) es la más cara para uso sostenido, cerca de US$0,20 el kWh, porque rinde uno a uno. La garrafa queda en el medio-alto, unos US$0,17, por lo caro del gas licuado embotellado.
¿Cómo puede un split competir con el gas si paga electricidad cara?
Porque no gasta la electricidad en fabricar calor, sino en moverlo. Es una bomba de calor: por cada kWh de luz que consume, entrega entre 3 y 3,5 de calor (su COP). Así, aun pagando US$0,20 el kWh eléctrico, el calor le sale unos US$0,06, casi lo mismo que el gas natural. Una estufa de resistencia, en cambio, convierte 1 kWh de luz en 1 kWh de calor, sin ese multiplicador.
¿Conviene la garrafa o el gas natural?
Si tenés red de gas natural, siempre el gas natural: el mismo calor sale casi un tercio, porque el GLP embotellado de la garrafa es mucho más caro por kWh. La garrafa gana solo por portabilidad, donde no llega la red o para uso ocasional. Y ojo con las estufas a garrafa sin salida al exterior: largan monóxido de carbono y vapor de agua al ambiente.
¿Es más segura la calefacción eléctrica que la de gas?
Sí. La eléctrica no quema combustible, así que no hay riesgo de monóxido de carbono ni de fuga de gas. Los equipos a gas deben ser de tiro balanceado (expulsan los gases al exterior) e instalados por gasista matriculado, y las garrafas exigen ventilación. Entre los eléctricos, el split es el más seguro para dejar de noche, porque no tiene resistencias al rojo vivo como la halógena o el cuarzo.
¿Qué potencia de calefacción necesito para mi ambiente?
Calculá unos 100 W por metro cuadrado en equipos eléctricos: un dormitorio de 12 m² pide alrededor de 1.200 W, y un living de 20 m², unos 2.000 W. En gas, la referencia equivalente es cerca de 100 kcal/h por m². Si el ambiente tiene techos altos, mucho vidrio o poca aislación, sumá un 20-30% a ese número.
¿Y si combino los dos sistemas?
Es lo que hace mucha gente y funciona bien. Un split para el ambiente principal donde pasás horas (el más eficiente), más una estufa eléctrica chica para golpes rápidos de calor en el baño o al levantarte. Si tenés gas natural, un calefactor de tiro balanceado como base y algo eléctrico de apoyo puntual. La clave es usar cada uno para lo que rinde: el eficiente de fondo, el rápido para ratos cortos.