Si tenés gas natural de red, el termotanque a gas es más barato de usar: calentar el agua le sale unos US$0,07 por kWh de calor contra US$0,20 del eléctrico, casi un tercio. El eléctrico gana en instalación: cuesta la mitad, no necesita salida de humos ni gasista matriculado y es el único que podés poner donde no llega el gas.
En Uruguay, Argentina y Chile, agosto es pleno invierno: el agua entra a la red a 10–12 °C en vez de los 20 °C del verano, así que el termotanque trabaja casi el doble y el agua caliente pasa a ser el segundo gasto de energía de la casa, detrás de la calefacción. Por eso conviene elegir bien: el mismo tanque, según sea a gas o eléctrico, te puede costar tres veces más por mes.
¿Qué diferencia hay entre un termotanque a gas y uno eléctrico?
Los dos son un tanque acumulador —guardan entre 50 y 150 litros de agua caliente lista para usar las 24 horas— y se diferencian solo en cómo calientan esa agua. El termotanque a gas usa un quemador con llama en la base; el eléctrico, una resistencia sumergida (el mismo principio que un calentador de pava). Un calentador de agua de acumulación mantiene la temperatura con un termostato: prende cuando el agua baja de la temperatura fijada y corta cuando la alcanza.
Esa diferencia de fuente de energía arrastra todo lo demás: el de gas necesita salida de humos al exterior y sale más caro de instalar, pero el gas de red es baratísimo; el eléctrico se enchufa y listo, pero la electricidad cuesta mucho más por unidad de calor. No lo confundas con el calefón, que calienta al paso sin tanque: esa comparación la vemos en termotanque vs. calefón vs. eléctrico.
¿Cuál gasta menos por mes, el eléctrico o el de gas?
El de gas natural, y por lejos: gasta 3 a 4 veces menos que el eléctrico. La diferencia no está en el aparato sino en el precio de la energía. Un equipo a gas aprovecha alrededor del 80% de la energía del combustible (algo se va por la salida de humos), mientras que la resistencia eléctrica entrega casi el 100% al agua. Aun con esa desventaja de eficiencia, el gas gana porque parte de un precio por kWh mucho más bajo.
Cuánto cuesta meterle 1 kWh de calor al agua y qué implica al mes para una familia de 2–3 personas (unos 4 kWh de agua caliente por día):
| Tipo de termotanque | Energía | Eficiencia | Costo por kWh de calor | Costo mensual orientativo* |
|---|---|---|---|---|
| A gas natural (red) | Gas | ~80% | ~US$0,07 | US$7–14 |
| A gas por garrafa (GLP) | Gas licuado | ~80% | ~US$0,20 | US$22–38 |
| Eléctrico (resistencia) | Electricidad | ~100% al agua | ~US$0,20 | US$25–40 |
*Estimación a agosto de 2026, con gas natural de red y luz a US$0,20/kWh. Verificá tus tarifas en la boleta: los subsidios cambian mucho por país.
Ojo con un detalle que casi nadie mira: el termotanque a garrafa pierde toda la ventaja del gas, porque el gas licuado embotellado cuesta por kWh casi lo mismo que la electricidad. La regla es simple: el gas conviene solo si es de red. Calentar un tanque de 60 litros desde el agua fría de invierno hasta 55 °C consume cerca de 3 kWh de calor útil; multiplicá eso por los baños del día y entendés por qué el sistema pesa tanto. Según el Departamento de Energía de EE.UU. (DOE), el agua caliente representa entre el 14% y el 18% de la factura energética de un hogar. Cómo bajar ese gasto sin cambiar de equipo lo desarrollamos en cómo hacer que el termotanque consuma menos.
¿Cuál calienta el agua más rápido?
El de gas, con ventaja clara en la recuperación (el tiempo que tarda en volver a calentar el tanque después de que lo vaciás). Un quemador entrega mucha más potencia que una resistencia doméstica: un termotanque a gas de 100 litros recupera el tanque completo en unos 30–45 minutos, mientras que uno eléctrico con resistencia de 1.500 W puede tardar 2 a 3 horas en lo mismo.
En la práctica esto importa cuando se bañan varias personas seguidas. Con el de gas, el tanque se repone rápido y es difícil quedarse sin agua caliente; con el eléctrico, si se agota, hay que esperar bastante. Por eso, si sos familia grande y vas por eléctrico, conviene agrandar el tanque (más litros de reserva) para compensar la recuperación lenta. Como regla de dimensionamiento, calculá unos 40–50 litros de tanque por persona: 50–80 litros para una o dos personas, 120–150 litros para una familia de cuatro.
¿Cuánto cuesta el equipo y la instalación?
Acá se da vuelta la ecuación: lo más barato de usar es lo más caro de instalar. Ordenado de menor a mayor inversión inicial:
- Termotanque eléctrico: US$150–350 el equipo. Lo colgás, lo enchufás a una toma con buena sección de cable y listo. Cero salida de humos, sin gasista. Es la opción de menor obra y la única viable donde no hay gas de red.
- Termotanque a gas de tiro balanceado: US$250–500 el equipo, más la instalación por gasista matriculado: conexión a la red y caño de salida de gases al exterior. Más caro y más trámite, pero el combustible barato lo amortiza si consumís mucho agua caliente.
La cuenta rápida: el sobreprecio de instalar el de gas se recupera en la boleta si tu familia usa bastante agua caliente y tenés red. Si vivís solo, usás poco o no tenés gas natural, el eléctrico casi siempre cierra mejor. Vale sumar que un termotanque bien mantenido dura 8 a 12 años; en zonas de agua dura, cambiar el ánodo de sacrificio cada 3–4 años alarga bastante esa vida útil.
¿Cuál es más seguro?
El eléctrico, sin discusión, porque no hay combustión. El termotanque a gas quema combustible y esa combustión produce monóxido de carbono, un gas invisible e inodoro que puede ser mortal en un ambiente cerrado y mal ventilado. Por eso los equipos a gas domésticos deben ser de tiro balanceado (toman aire y expulsan los gases al exterior por un caño) e instalados por matriculado, y nunca van en un baño sin ventilación. El mismo cuidado que explicamos para dejar equipos a gas encendidos de noche aplica acá: mirá estufa a gas encendida de noche: qué tan seguro es.
El eléctrico no tiene llama ni gases, pero pide su propia prudencia: una toma a tierra en condiciones y, idealmente, un disyuntor diferencial en el circuito, porque combina agua y electricidad. Bien instalado, es el más tranquilo para olvidarse de que está.
¿Cuál conviene según tu casa?
- Tenés gas natural de red y sos familia: termotanque a gas de tiro balanceado. Es el más barato de usar y el que recupera rápido cuando se bañan varios seguidos.
- No llega el gas de red, o vivís solo/en pareja: termotanque eléctrico. Instalación mínima, sin humos, y el consumo bajo no te pega tan fuerte en la boleta.
- Alquilás o querés cero obra: eléctrico, se cuelga y se enchufa sin trámite de gasista.
- Solo tenés garrafa: ninguno de los dos brilla; el de garrafa cuesta casi como el eléctrico por kWh. Si igual vas a pagar caro el calor, el eléctrico te ahorra la instalación y el riesgo de monóxido.
Sea cual sea el que elijas, el mayor ahorro está en no recalentar de más: 55–60 °C es suficiente (más alto solo desperdicia energía y arriesga quemaduras), y aislar el tanque y las cañerías baja la pérdida en reposo. Más ideas en cómo ahorrar energía en casa y, si estás comparando también con la calefacción, en calefacción a gas vs. eléctrica.
En resumen
- Más barato de usar: el de gas natural (~US$0,07/kWh de calor, US$7–14 al mes) contra el eléctrico (~US$0,20/kWh, US$25–40). El gas gasta 3 a 4 veces menos, pero solo si es de red: por garrafa cuesta casi como la luz.
- Más barato y fácil de instalar: el eléctrico (US$150–350, sin humos ni gasista), la única opción donde no hay gas.
- Recupera más rápido: el de gas (30–45 min un tanque de 100 L, contra 2–3 horas el eléctrico). Si vas por eléctrico y son varios, agrandá el tanque (40–50 L por persona).
- Más seguro: el eléctrico, porque no hay combustión ni monóxido de carbono. El de gas debe ser de tiro balanceado e instalado por matriculado.
Preguntas Frecuentes
¿Qué gasta menos, un termotanque eléctrico o a gas?
El de gas natural de red, por lejos: calentar el agua le sale unos US$0,07 por kWh de calor contra US$0,20 del eléctrico, así que gasta 3 a 4 veces menos por mes. La resistencia eléctrica es más eficiente (entrega casi el 100% al agua contra el 80% del gas), pero el gas de red parte de un precio por unidad mucho más bajo y eso pesa más. Ojo: si el gas es de garrafa, la ventaja desaparece.
¿Cuánto consume un termotanque eléctrico por mes?
Para una familia de 2–3 personas, unos 100 a 200 kWh mensuales, o US$25–40 a una tarifa de US$0,20/kWh. Depende de cuánta agua caliente uses, de los litros del tanque y de lo fría que entre el agua: en invierno, con el agua a 10–12 °C, el consumo puede subir un 30–40% respecto del verano. Bajar el termostato a 55 °C y aislar el tanque recorta ese número.
¿Conviene un termotanque a garrafa?
Casi nunca por costo. El gas licuado embotellado de la garrafa cuesta por kWh casi lo mismo que la electricidad, así que pierde la gran ventaja del gas de red. Si no tenés gas natural, un termotanque eléctrico te evita la instalación con salida de humos y el riesgo de monóxido de carbono, por un costo de uso parecido. La garrafa solo se justifica donde no hay red ni una instalación eléctrica adecuada.
¿Cuántos litros de termotanque necesito?
Calculá unos 40 a 50 litros por persona: 50–80 litros para una o dos personas y 120–150 litros para una familia de cuatro. Si elegís eléctrico, conviene ir al extremo alto del rango, porque recupera lento (2–3 horas un tanque grande) y un tanque más generoso evita quedarse sin agua caliente cuando se bañan varios seguidos. Con el de gas podés quedarte en el número justo, porque repone rápido.
¿Es seguro tener un termotanque a gas en el baño?
Solo si es de tiro balanceado y está bien instalado. Ese tipo toma el aire y expulsa los gases de combustión al exterior por un caño, sin largar monóxido de carbono al ambiente. Un termotanque a gas de cámara abierta no debe ir en un baño ni en un espacio cerrado sin ventilación permanente. Ante cualquier duda, un termotanque eléctrico elimina el riesgo de combustión por completo.
¿A qué temperatura conviene poner el termotanque?
Entre 55 y 60 °C. Es suficiente para bañarse y lavar, y mantiene a raya la bacteria de la legionela (que prolifera en agua tibia estancada). Ponerlo más alto no da más agua caliente útil: solo desperdicia energía en pérdidas por las paredes del tanque y aumenta el riesgo de quemaduras, sobre todo con chicos. Bajar del máximo al rango 55–60 °C es de los ajustes que más recortan el consumo sin que lo notes en la ducha.