Termotanque vs Calefón vs Eléctrico: Cuál Conviene

¿Termotanque o calefón, cuál conviene? Comparamos calefón, termotanque a gas y eléctrico: cuánto gasta cada uno, cuál te deja sin agua y cuál es más seguro.

Equipo Hogar Total
·
·
10 min de lectura
Calefón de pared color crema montado sobre una pileta, con dial y cañerías de agua a la vista en una pared de azulejos

Si tenés gas natural, el calefón suele ser el más barato de usar: el gas de red cuesta 2 a 4 veces menos por unidad de energía que la electricidad y el calefón no consume nada en reposo. El termotanque eléctrico es el más caro por mes, pero el más simple y seguro de instalar.

En Uruguay, Argentina y Chile julio es pleno invierno, y el agua entra a la red a 10–12 °C en vez de los 20 °C del verano. Cualquiera de los tres sistemas tiene que trabajar casi el doble para llevarla a temperatura, así que en estos meses el agua caliente pasa a ser el segundo gasto de energía de la casa, solo detrás de la calefacción.

¿Qué diferencia hay entre termotanque, calefón y eléctrico?

Son tres formas de calentar el agua de la casa y se diferencian en dos cosas: si guardan agua caliente en un tanque o la calientan al instante, y si funcionan a gas o con electricidad.

  • Calefón (a gas): calienta el agua al paso, mientras corre por su serpentina, sin guardar nada. Arranca solo cuando abrís una canilla de agua caliente. Entrega agua caliente sin límite de tiempo, pero acotada por su caudal (litros por minuto).
  • Termotanque a gas: un tanque acumulador de 50 a 150 litros con un quemador que mantiene el agua caliente las 24 horas. Da mucho caudal de golpe, pero cuando se vacía hay que esperar a que recupere.
  • Termotanque eléctrico: el mismo tanque acumulador, pero calienta con una resistencia en vez de una llama. Es el más común donde no hay gas de red, porque no necesita salida de humos.

El calentador de agua eléctrico instantáneo (tipo “calefón eléctrico”) existe, pero pide tanta potencia para dar buen caudal que rara vez conviene en una casa común; por eso el partido real es calefón a gas vs. termotanque a gas vs. termotanque eléctrico.

¿Cuál gasta menos por mes?

El calefón a gas, seguido de cerca por el termotanque a gas; el eléctrico gasta 3 a 5 veces más. La diferencia no está en el aparato sino en el precio de la energía: el gas natural de red cuesta mucho menos por kilovatio-hora que la electricidad, y eso pesa más que cualquier diferencia de eficiencia.

Vale la pena entender el número clave. Un equipo a gas aprovecha alrededor del 80–85% de la energía del combustible (algo se va por la salida de humos), mientras que la resistencia eléctrica entrega casi el 100% al agua. Aun así, el gas gana por lejos porque parte de un precio mucho más bajo. Cuánto cuesta meterle 1 kWh de calor al agua:

  • Termotanque eléctrico: unos US$0,20 (luz a US$0,20/kWh, casi todo al agua).
  • Calefón o termotanque a gas: unos US$0,05 a US$0,08 (gas de red más barato, con 80% de eficiencia).

Calentar un tanque de 60 litros desde el agua fría de invierno hasta 55 °C consume cerca de 3 kWh de calor útil. Multiplicá eso por los baños del día y se entiende por qué el sistema pesa tanto en la boleta. Según el Departamento de Energía de EE.UU., el agua caliente representa entre el 14% y el 25% de la factura energética de una casa; cómo bajar ese gasto sin cambiar de equipo lo vemos en cómo hacer que el termotanque consuma menos.

SistemaEnergíaEficienciaPérdida en reposoCosto mensual orientativo*
Calefón a gasGas natural~80–85%Nula (no acumula)US$5–10
Termotanque a gasGas natural~80%Baja–media (tanque)US$7–14
Termotanque eléctricoElectricidad~100% al aguaMedia (1–2 kWh/día)US$25–40

*Familia de 2–3 personas, unos 4 kWh de agua caliente por día, gas natural de red y luz a US$0,20/kWh, a julio de 2026. Verificá tus tarifas en la boleta.

Un aviso importante: estos números valen para gas natural de red. Si calentás con garrafa o gas envasado (GLP), el gas cuesta bastante más por unidad de energía y la ventaja se achica mucho —a veces el eléctrico casi empata—. El mismo criterio de “cuánto sale el kWh de energía” que aplica en la cocina lo desarrollamos en cocina a gas vs. inducción, y el panorama completo del consumo del hogar está en cómo ahorrar energía en casa.

¿Cuál te deja sin agua caliente?

El termotanque eléctrico es el que más fácil te deja sin agua caliente, porque cuando se vacía el tanque tarda 1,5 a 2 horas en recuperar 60 litros. El calefón, en cambio, nunca se queda sin agua caliente… siempre que no abras dos canillas a la vez.

La lógica es distinta en cada uno. El calefón es continuo: da agua caliente todo el tiempo que quieras, pero su límite es el caudal. Un calefón chico de 10 litros por minuto no le da a dos duchas simultáneas y la temperatura empieza a bajar; para familia grande conviene uno de 14 L/min o más. El termotanque (a gas o eléctrico) entrega caudal pleno —podés abrir varias canillas juntas— hasta que se vacía; ahí empieza la espera. El de gas recupera rápido (20–40 minutos), el eléctrico es el más lento.

Calefón a gasTermotanque a gasTermotanque eléctrico
¿Se queda sin agua?Nunca (continuo)Al vaciar el tanqueAl vaciar el tanque
RecuperaciónInstantáneaRápida (20–40 min)Lenta (1,5–2 h por 60 L)
Límite realCaudal (10–16 L/min)Capacidad del tanqueCapacidad del tanque
Dos duchas a la vezDifícil (baja la temperatura)Sí, hasta vaciarseSí, hasta vaciarse

¿Es peligroso el calefón? ¿Cuál es más seguro?

El riesgo real del calefón y del termotanque a gas es el monóxido de carbono: un gas venenoso, sin olor ni color, que aparece cuando la combustión no ventila bien. El termotanque eléctrico no quema nada, así que no tiene ese riesgo.

Los equipos a gas necesitan tiro balanceado —toman aire de afuera y expulsan los gases afuera, sellados del ambiente— o, en su defecto, muy buena ventilación. Nunca se instala un calefón de tiro natural dentro de un baño chico y cerrado: es una de las causas más frecuentes de intoxicación con monóxido de carbono en invierno, cuando se cierra todo por el frío. La instalación siempre la hace un gasista matriculado, y un detector de CO (US$20–40) es barato al lado de lo que evita. El eléctrico, sin combustión, se pone en cualquier ambiente; su cuidado es el eléctrico: disyuntor diferencial y buena descarga a tierra, porque mezcla agua y electricidad.

Hay un punto sanitario que aplica a los dos con tanque. En el agua estancada de un termotanque puede crecer la bacteria de la legionelosis si la temperatura es baja: por eso conviene mantener el agua entre 55 y 60 °C, el mismo criterio del “número exacto” que usamos para la heladera en a qué temperatura poner la heladera y el freezer. El calefón, al calentar al instante y no acumular, casi no tiene ese problema.

¿Cuánto sale cada equipo?

El termotanque eléctrico es el más barato de comprar e instalar; el termotanque a gas, el más caro. Precios orientativos del equipo, sin contar la instalación:

  • Calefón a gas: US$150–400. Ocupa poco (va colgado en la pared) y suma la mano de obra del gasista.
  • Termotanque a gas: US$250–600. Es el más voluminoso y también pide gasista y salida de humos.
  • Termotanque eléctrico: US$150–400. La instalación es la más simple y barata: no hace falta gasista ni conducto de gases, solo una línea eléctrica adecuada.

Ahí está la otra cara de la moneda: el eléctrico gasta más por mes, pero arranca más barato y sin obra de gas. Si estás en un alquiler o en un depto sin gas de red, muchas veces es la única opción sensata.

¿Cuál conviene según tu caso?

No hay un ganador único: depende de si tenés gas de red y de cuánta agua caliente usás al mismo tiempo. De más a menos recomendado según la situación:

  1. Tenés gas natural y sos familia grande (varios baños seguidos): termotanque a gas de 100–150 litros o un calefón grande de 14+ L/min. Caudal pleno y gas barato: la mejor relación costo-comodidad.
  2. Depto chico, 1 o 2 personas, con gas natural: calefón moderno de encendido electrónico (sin piloto prendido). Cero pérdida en reposo, ocupa nada y nunca te deja sin agua caliente.
  3. Sin conexión de gas de red (o no querés obra de gas): termotanque eléctrico. Más caro de usar, pero instalación simple, sin salida de humos y sin monóxido.
  4. Calentás con garrafa: hacé la cuenta antes de decidir. La ventaja del gas se achica bastante con GLP y el eléctrico puede empatar, con la ventaja extra de ser más seguro.
  5. Querés lo más económico mes a mes y tenés gas de red: calefón de encendido electrónico, lo más barato de usar porque no gasta nada mientras no abrís la canilla.

Un dato de invierno que ayuda a cualquiera de los tres: mientras menos calor pierda la casa, menos agua caliente “de más” vas a gastar; lo que se escapa por rendijas y paredes lo explicamos en por qué tu casa está fría aunque tengas la estufa al máximo.

En resumen

  • Costo de usar (gas de red): calefón a gas ≈ US$5–10/mes · termotanque a gas ≈ US$7–14 · termotanque eléctrico ≈ US$25–40. El gas de red cuesta 2 a 4 veces menos por kWh que la luz.
  • Cuál te deja sin agua: el eléctrico, porque recupera lento (1,5–2 h por 60 L). El calefón no se queda sin agua, pero no le da a dos duchas a la vez.
  • Seguridad: el eléctrico no genera monóxido de carbono; los de gas exigen tiro balanceado, gasista matriculado y, ojalá, un detector de CO.
  • Regla rápida: con gas de red → calefón (o termotanque a gas si son muchos en casa). Sin gas de red → termotanque eléctrico.

Preguntas Frecuentes

¿Qué conviene más, termotanque o calefón?

Con gas natural, el calefón suele convenir en departamentos y casas de 1 o 2 personas: no gasta nada en reposo, ocupa poco y da agua caliente sin límite de tiempo. El termotanque a gas conviene cuando son varios y necesitan mucho caudal a la vez (dos duchas, o ducha y lavado juntos), porque entrega todo el tanque de golpe. Si no hay gas de red, la comparación pasa a ser directamente con el termotanque eléctrico.

¿Cuál gasta menos, el calefón o el termotanque eléctrico?

El calefón a gas, por lejos: gasta del orden de US$5 a US$10 por mes contra US$25 a US$40 del termotanque eléctrico en una familia de 2–3 personas. La clave es que el gas natural de red cuesta 2 a 4 veces menos por unidad de energía que la electricidad, y además el calefón no pierde calor en reposo. La cuenta cambia si usás garrafa, donde el gas es más caro y la diferencia se achica.

¿El calefón se queda sin agua caliente?

No por tiempo: mientras haya gas y presión de agua, el calefón entrega agua caliente sin fin. Su límite es el caudal, medido en litros por minuto. Un modelo chico de 10 L/min no alcanza para dos duchas simultáneas y ahí la temperatura baja. Para familias grandes conviene uno de 14 L/min o más. El que sí se queda sin agua es el termotanque cuando se vacía el tanque.

¿Es seguro tener un calefón en el baño?

Solo si es de tiro balanceado (sellado, toma y expulsa el aire hacia afuera) y lo instaló un gasista matriculado. Un calefón de tiro natural dentro de un baño chico y cerrado es peligroso: puede acumular monóxido de carbono, sobre todo en invierno con las ventanas cerradas. Un detector de CO de US$20–40 agrega tranquilidad. Si querés cero combustión adentro, el termotanque eléctrico no tiene ese riesgo.

¿A qué temperatura conviene poner el termotanque o el calefón?

Entre 55 y 60 °C. Es lo bastante caliente como para frenar la bacteria de la legionelosis en el agua estancada del tanque, pero sin desperdiciar energía ni arriesgar quemaduras graves. Muchos equipos vienen de fábrica en 65–70 °C, un valor innecesariamente alto que solo gasta de más y acelera la formación de sarro. En el calefón, que no acumula agua, el riesgo sanitario es mínimo.

¿Conviene el termotanque eléctrico si no tengo gas?

Sí, es la opción más lógica cuando no hay gas de red. Cuesta más por mes que cualquier equipo a gas, pero es el más barato de comprar e instalar (no necesita gasista ni salida de humos) y no genera monóxido de carbono. Para bajar su consumo, poné el termostato en 55 °C, aislá el tanque con una manta térmica y usá un temporizador; el detalle completo está en la guía para que el termotanque consuma menos.

Conclusión

La pregunta “termotanque o calefón” se resuelve casi siempre por dos datos: si tenés gas natural de red y cuánta agua caliente usás al mismo tiempo. Con gas de red, el calefón es lo más económico mes a mes para una o dos personas, y el termotanque a gas es el rey del caudal para familias grandes. El termotanque eléctrico gasta 3 a 5 veces más, pero es el más simple, el más barato de instalar y el único sin riesgo de monóxido de carbono, así que manda cuando no hay gas o no querés obra. Cualquiera que elijas, ponelo en 55–60 °C y aislá lo que puedas: es donde de verdad se recorta la boleta del invierno.

EH

Escrito por

Equipo Hogar Total

El equipo editorial de Hogar Total analiza, compara y recomienda los mejores productos y soluciones para tu hogar.

También te puede interesar